Disciplina positiva: Sí funciona

Cuando “el alien” estaba en mi barriga me pasé leyendo como iba creciendo mes a mes, día a día. Luego fui pasando a ver los vídeos del parto y de lactancia, y a pasarme horas llorando viéndolos, entre el miedo y la felicidad de ir a convertirme en madre en breve. “El alien” nació y dio un vuelco a nuestra vida.  Y claro ahí en los primeros meses corres y no llegas, paras y disfrutas, no duermes, los días son laargos, las noches ni te cuento y de pronto ¡zas! 6 meses, y 7 meses y 8 meses… y la personalidad del alien, brotó.

Y de leer de todo lo anterior, además de que si alimentación complementaria y que si primeros pasos, apareció en mi vida el tema “Disciplina positiva”. Y empecé a leer y cada vez a tener más claro que quería que en casa fuera así. Pero al mismo tiempo leer solo me confundía más, además siempre había una tabla, que salia en casi todos los blogs que leía, que me resultaba totalmente incomprensible.

Y entonces, la oportunidad llamó a nuestra puerta. ¡Qué en “la escoleta” hacen un curso, que son unas horillas 6 tardes en varios meses!. Madre mía que ilusión. Así que me dedique a venderle al buenpadre lo bueno y lo maravilloso de la Disciplina Positiva… todo esto sin entender ni “mu”.

E hicimos el curso. Y nuestra vida ha cambiado. A ver… “el alien” sigue siendo un niño intenso, con carácter. El quiere como el que más, come como el que más, pero también llora como el que más, opina como el que más (y no habla el tío) y así todo intensamente.

Pero el ver las cosas desde otro angulo, con otras herramientas, a mi me ha facilitado la vida, me esta ayudando a educar de manera más consciente y más feliz. Y un punto más, “la señora culpa” al menos en esto, ha salido de mi vida 🙂

El curso lo hicimos con María Jose, del blog a que sabe un abrazo también la podeis encontrar en facebook aquí: No os voy a contar de que va el curso, os recomiendo hacer un curso de este tipo, os quiero contar mi experiencia.

Al principio aunque convencida iba con recelo. Yo no quiero un niño libertino, quiero un niño libre. Quiero un niño con límites, con rutinas… esto me paralizaba un poco de la disciplina positiva. Pero desde el principio en el curso María Jose nos dejó claro que DP no implica libertinaje, sino límites con cariño. Así que a mi me convenció, pero al buenpadre más.

Tenía miedo, de no ser capaz de aplicarlo. Al principio te ves incapaz, las frases que te enseñan, a modo ejemplo, te deján perdida, pero los recursos van saliendo. Y un buen día te das cuenta que has cambiado tu vocabulario.

Me encantó ponerme en el lugar de “el alien”. Ver las cosas desde su punto de vista. Entenderle.

Me he vuelto a conocer. Como persona, como madre, como trabajadora, como mujer. He entendido porqué me educaron de una determinada manera, que pudo haber detrás. He perdonado, y ahora comprendo actitudes que igual sufrí de adolescente. No me he vuelto una loca, pero algunas cosas las uso con mis padres y otras con mi equipo de trabajo. Además de con “el alien”

Y he conocido a gente maravillosa, viendo que somos humanos, con errores y emociones. Que queremos un mundo mejor para “los alienes” y queremos que les sea más fácil vivir en este mundo. 

Para acabar un ejemplo práctico. “El alien” que ya he comentado es intenso y con carácter, empieza a marcar su lugar en el mundo. Y de repente, de ponerle el abrigo con facilidad pasamos, del día a la noche, a montar un follón que no veas. Que hubiera echo la yo de antes, pues o bien le hubiera puesto el abrigo forzandole y con él remozandose por el suelo o bien habría acabado chillando “ponte el abrigo (seguido de algún taco)!!” para acabar poniendoselo como en la primera opción y luego sentirme mal e invitar ala Sra. culpa a acompañarme un ratito más.

El primer día que me hizo esto del abrigo, reaccioné como arriba. El segundo día, le saque sin abrigo. El tercero, que ya había yo estado mirando la famosa tabla y rumiando que algo tenía que hacer con este tema le di a elegir. Sí, algo tan sencillo como darle a elegir. ¿Qué abrigo quieres? y “el alien” con su dedito, se paro (estaba arrancanco el berrinche) y apunto. Y yo, sin decir nada, añadí “Gracias “alien”, ahora te pongo el abrigo que has elegido” y el tio se quedo quieto. Y yo, muerta. jajaja. Simplemente no me lo creía. ¡Funciona!.

¿Seré ahora una madre perfecta, de esas de Instagram y Pinteres? no, no lo creo. De hecho lo dudo mucho. Me equivocaré mil veces, lo asumo. Pero ahora tengo algunas herramientas (que antes no tenía) que me hacen la vida más fácil, más feliz, que me ayudan a entender a “el alien” y sobretodo que me hacen educar más feliz, sin culpa, con mucho cariño y con límites.

¿Conocíais la disciplina positiva? ¿Qué os parece? ¿Conocéis otras técnicas similares?

Disciplina Positiva arbol

 

 

 

 

 

 

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